jueves, 12 de septiembre de 2013

TRASTORNO DE DÉFICIT DE ATENCIÓN CON HIPERACTIVIDAD (TDAH)


¿Qué es el Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad?
Es un trastorno en el que intervienen tanto factores genéticos como ambientales. Es un trastorno que aparece  en la Infancia, pudiendo ser diagnosticado alrededor de los 6 ó 7 años. Se manifiesta con un aumento de la actividad física, dificultad para mantener la atención en actividades durante un periodo de tiempo continuado y en algunos casos presentan impulsividad. además en estos niños se observa problemas en la autoestima debido a los síntomas del TDAH. Sus consecuencias se puede manifestar en diferentes ambientes de la vida del niño, no solo escolar sino también en sus relaciones interpersonales con su familia, amigos, etc.

Causas:
La causa aún es desconocida pero se tienen evidencias de causas multifactoriales del cual no solo puede hablarse de un solo factor. Existe la probabilidad de que el TDAH sea genético pero no necesariamente significa que si los padres tienen TDAH, el hijo también pueda tenerlo.

Síntomas:
Puede ser que en algún momento los niños presenten síntomas similares a los del TDAH pero si se presentan de modo frecuente y varios de los síntomas posteriormente descritos y en todos los ambientes donde el niño se encuentre entonces estaremos hablando de este diagnóstico; en caso contrario solo hablamos de algo sin mayor importancia.

Síntomas de TDAH con hiperactividad-impulsividad:

  • Presenta inquietud, el niño se mueve en el asiento y les cuesta estar en clase en su pupitre.
  • Se levanta cuando debería estar sentado.
  • Corre y salta en situaciones inapropiadas especialmente en lugares en los que debe esperar.
  • Tiene dificultad para jugar tranquilamente. 
  • Excitado a menudo, "como una moto". 
  • Habla excesivamente y también lo hace en situaciones que no debe.
  • Responde antes de que finalice la pregunta.  
  • Tiene dificultad para guardar el turno en actividades de grupo.
  • Interrumpe a otros en los juegos, conversaciones, etc.  

  
Síntomas de TDAH con falta de atención:

  • No atiende a los detalles, comete errores.  
  • Tiene dificultad para mantener la atención en las actividades que está realizando.
  • Parece que no escucha “ensimismamiento”.
  • No sigue instrucciones, no termina las tareas.  
  • Tiene dificultad para organizarse. 
  • Evita tareas que requieren esfuerzo de concentración continuado. 
  • Olvida y pierde cosas necesarias para su actividad. 
  • Se distrae fácilmente con estímulos externos.
  • Se olvida de las tareas diarias.



Consecuencias del TDAH en el ámbito escolar
 
Los niños con TDAH no tratados suelen tener problemas en la escuela, por lo que es frecuente que presenten estas consecuencias del TDAH:
  • Sufran adaptaciones curriculares o que estén en cursos inferiores a lo esperado para su edad. 
  • Obtengan bajas puntuaciones en los tests de inteligencia o de habilidades a causa de las lagunas en el aprendizaje derivadas del trastorno y de la falta de concentración a la hora de realizar las pruebas.
  • Tengan dificultades para aprobar los exámenes por no fijarse bien en las preguntas (inatención) o por dar respuestas precipitadas (impulsividad); 
  • Suspendan por no completar o entregar las tareas para casa. 
No es raro que presenten también estas otras consecuencias del TDAH frente a sus compañeros:
  • Tengan roces con otros estudiantes o compañeros (agresiones por impulsividad; no seguir las normas o reglas en los juegos). 
  • Terminen siendo rechazados. 
  • Ocupen lugares especiales en clase (donde no molesten, pero también donde más difícil es mantener la atención en clase) 
  • Sean amonestados o incluso expulsados del colegio.
 
Consecuencias del TDAH en el ambito familiar
 
Convivir con un niño hiperactivo puede ser muy difícil ya que presentan las siguientes consecuencias del TDAH: hablan sin parar, parece que no sepan jugar solos, y cuando lo hacen nunca es en silencio; de una manera u otra siempre hay que estar prestándoles atención, y con frecuencia plantan cara o desobedecen. Y todo esto pese a los múltiples intentos de educarlos adecuadamente por parte de los padres y familiares. Por todo esto, no es raro  que al cabo de los años, muchos padres "tiren la toalla" y dejen de hacer caso a su hijo, o que sólo hablen con él para criticarlo.  Es en ese momento, cuando se perpetúan los problemas, y a su vez, se hacen más persistentes las consecuencias del TDAH.

En aquellos niños en los que predomina la inatención, los problemas son de otra índole: "vagar o flotar por el espacio", "soñar despiertos", “estar en las nubes”… Suelen ser o parecer tímidos, recibir críticas continuas por ser “vagos” o “un despiste”, repetir curso con frecuencia (si el sistema educativo lo permite) o estar bajo adaptaciones curriculares; y no se piensa en las consecuencias del TDAH. Tras años de fracasos y críticas, la autoestima se resiente y pueden presentar síntomas depresivos y ansiosos. Por otra parte, es más difícil que tengan problemas o que sean rechazados por sus iguales debido a que las consecuencias del TDAH se hacen menos evidentes.

Se deben tener muy en cuenta las consecuencias del TDAH para el desarrollo del niño y su interacción tanto con la familia, los educadores y los iguales, procurando favorecer un diagnóstico precoz que disminuya tanto el grado como el número de las consecuencias del TDAH.

Tratamiento:
El tratamiento del TDAH con mayor aval científico incluye fármacos, reeducación pedagógica y entrenamiento a padres en el manejo de los comportamientos alterados de su hijo. Estos tres aspectos siempre se adaptan a las características del niño. Además de esto se debe proceder a evaluar por parte del profesional el tratamiento del TDAH realizando los cambios necesarios para que la adaptación al paciente sea perfecta o lo más próximo a ella, ya que cada niño presenta unos síntomas y en un grado diferente. Debemos recordar a modo de resumen que este es un trastorno que se produce en muy diversos ámbitos y que, por tanto, debemos ajustar el tratamiento del TDAH a esta circunstancia.

 
 

EL NIÑO DEPENDIENTE


Desde el momento de nacimiento nuestro hijo crea un vínculo afectivo especial con nosotros, siendo su referente de protección; sin embargo este lazo se convierte en signo de dependencia; es por ello que cuando la madre desaparece de la vista del bebé, el niño muestra ansiedad fruto de su dependencia y del miedo de que desaparezcamos de su vida. Esta misma conducta continúa unos años más tarde como un mecanismo protector.

Con los años debería ir desapareciendo esta conducta y el desapego no debería generar mucho problema, sin embargo ocurre que frente a ciertos hechos como por ejemplo, el salir y dejar en casa al niño, el ir a la escuela, el tener que dormir solo en su propia habitación, el viajar sin él, genera mucho más conflictos de lo que uno espera.

Este tipo de comportamientos dependiente se debe a:
  • Que no ha habido una separación gradual y progresiva de los padres con respecto al hijo.
  • El niño ha sufrido una  experiencia traumatizante a raíz de una separación de los padres.
  • Los padres han ido reforzando la dependencia de los hijos.


¿Cómo lograr que se dé el desapego?
Es importante cómo los padres afronten este proceso para que el niño se adapte de una manera adecuada y no sufre ansiedad al momento de la separación.

  • Propiciar la separación al inicio por pocos minutos para que luego el tiempo vaya haciéndose cada vez más largo, así el niño podrá adaptarse de mejor manera a estar sin sus padres. Es importante que el padre haga del conocimiento del niño que saldrá y que no demorará en regresar para evitar un sentimiento de abandono.
  • Los padres deberán aprender a controlar su ansiedad al momento de la separación del niño con la finalidad de no “contagiarlos”.
  • Debemos acostumbrar al niño a dormir en su propia habitación, este será una buena forma de que el niño empiece su independencia y eso generará que el pequeño sepa de que aun no viendo a los padres ellos están cerca.


RECORDEMOS:
Todo aprendizaje nuevo en el niño es una tarea difícil pero no olvidemos que ellos tienen una gran capacidad para aprender.